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30 años de atentado al DAS: Escobar iba a cometer atentado con una avioneta – Investigación – Justicia



Varios de los heridos terminaron con listones de madera incrustados en sus cuerpos o lesiones internas, producto de los golpes secos que recibieron contra las paredes como consecuencia de la onda expansiva.

Diez manzanas a la redonda quedaron prácticamente destruidas. Locales y edificaciones de la llamada zona industrial de Paloquemao –en la calle 19, un par de cuadras arriba de la carrera30– se empezaron a desplomar, y hasta despachos del complejo judicial vecino presentaban destrozos. Se calcula que al menos 300 empresas tuvieron que cerrar por las afectaciones, al igual que 30 corporaciones financieras.

Pero el objetivo de Escobar sobrevivió.

“Destruyeron el edificio, pero no a los hombres que trabajan en el DAS”, les dijo a los medios Manuel Antonio González, uno de los jefes de seguridad, tras recorrer los 11 pisos.
Diana Margarita Fonseca, una secretaria asignada a la Interpol, se salvó por segundos de morir, junto con el hijo que esperaba.

Sin embargo, la hermosa mujer, coronada como reina de la simpatía del DAS años atrás, estuvo varios meses tras las rejas.

‘Los Magníficos’

“Descubrimos que su pareja era Guillermo Alfonso Gómez Hincapié, el mismo que había ayudado a alquilar la bodega donde habíamos encontrado la dinamita: estaba al servicio de Escobar”, recuerda el funcionario.

Y añade que es falso que Carlos Castaño –entonces lugarteniente de Escobar y luego jefe paramilitar– hubiera suministrado información sobre la ubicación de la bodega: “Tuvimos que hacer vigilancia en el sector por días. En esa época, Policía Judicial, explosivistas y la Inteligencia del DAS hacíamos turnos de 24 horas”.

Otro de los ‘duros’ de la inteligencia le dijo a EL TIEMPO que de lo que sí están seguros es de que Castaño obtuvo información clave de gente de adentro del DAS que pudo haberle entregado a Escobar para ejecutar este atentado y el del avión de Avianca, una semana atrás.

Se sospecha que así supieron que César Gaviria planeaba viajar a Cali en vuelo comercial.
Alberto Romero Otero, director de Inteligencia de ese organismo, admitió ante la Fiscalía que el informante Alekos, que le entregaba datos sobre el cartel, era realmente Castaño. Pero sus hombres aseguran que Romero era incorruptible y que cortó comunicación con Alekos cuando supo que era Castaño.

Se calcula que para ejecutar el atentado se movieron cerca de 40.000 millones de pesos de la época, a través de 13 cuentas bancarias.

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