Noticias Diario Bucaramanga

#editorialelnuevoliberal La gran deuda en educación


09:00 am 07-diciembre

A la serie de críticas que se han venido presentando sobre el modelo de educación que se imparte en los colegios públicos, se suma ahora el informe del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Pisa) 2018 de la Ocde revelado el martes, en el que el país tuvo resultados muy bajos en el desempeño académico de nuestros adolescentes.

Quedamos mal calificados en lectura, matemáticas y ciencias, por debajo del promedio de la Ocde; y lo que más preocupa es que retrocedimos en relación con la medición de 2015.

Pero este informe no es sino uno más en la cadena de advertencias que se vienen haciendo sobre lo mal que funciona el sistema educativo público colombiano. ¿Es cuerdo que ante tantas evidencias se aplace el abordamiento de una discusión sobre cuáles son los cambios urgentes que hay que introducir en el modelo educativo, que está condenando al fracaso a millares de jóvenes que se gradúan sin las competencias para enfrentar con aceptables perspectivas los retos de esta era nueva?

¿Por qué los colegios privados tienen en nuestro país el signo de catapultar a los graduandos a destinos más favorables que el de los bachilleres de colegios públicos?

¿Por qué en otros países, como China, Canadá, Estonia, Finlandia, Singapur y los Estados Unidos, con regímenes políticos tan dispares, pues de entre esos encontramos sistemas comunistas, capitalistas y monarquías constitucionales, la educación pública supera o se equipara a la privada?

Abrir la discusión sobre el modelo tendría que ir dirigido a sentar al Gobierno, padres de familia y educadores para entablar un diálogo franco sobre las fortalezas y debilidades de nuestro sistema educativo. Y ese examen no puede centrarse solo en los asuntos presupuestales, pues del reciente informe y de otras fuentes, claramente se desprende que aun cuando en promedio las naciones medidas aumentaron su inversión en educación a una tasa superior al 15% por estudiante de primaria y secundaria, la mayoría de los países no vieron prácticamente ninguna mejora en el rendimiento de sus alumnos desde que Pisa se realizó por primera vez en 2000.

Aterrizando esta  tesis a lo local, tenemos que decir que en nuestra región Andina y en la Costa Pacífica, la situación es lamentable: a Popayán y al Cauca, por ejemplo, regularmente no les va bien en las Pruebas Saber 11. Este colofón de todo el proceso educativo en nuestra zona geográfica, simplemente es el reflejo a una serie de falencias que comienzan en las mismas edificaciones donde se sitúan los colegios y escuelas; y hablamos a nivel de todo el departamento del Cauca, solo en el caso que nos relaciona directamente. Falencias que se van tornando más preocupantes conforme avanzan los calendarios escolares. En los colegios oficiales en localidades alejadas a las cabeceras, se comienzan a sentir la ausencia de docentes para determinadas áreas. Tras los reclamos de los padres de familia y estudiantes, dos o tres meses después, llega el profesor que se requería. Y más recientemente, las protestas por las irregularidades en la alimentación escolar. En muchos colegios de pequeñas municipalidades, a los niños les ha tocado que tomarse los colegios a fin que le den solución al tema de la minuta diaria.

Pensar en cómo elevar el pensamiento crítico y la comprensión lectora en tiempos de los teléfonos inteligentes para construir conocimiento y hacer juicios bien fundados son apenas algunas de las recomendaciones de los expertos pues, por ejemplo, apenas uno de cada 10 estudiantes de países de la Ocde pueden distinguir entre hechos y opiniones.

La gran revolución que tiene pendiente el país y que debe emprender ya (no dejándola solo en titulares de prensa) es la educativa y ella empieza por dotar a los colegios y escuelas públicos de lo necesario, aulas dignas, material, laboratorios, computadores, etc., contratar docentes que sepan qué enseñar, cuándo, cómo, planifiquen correctamente las actividades académicas, etc. Lo que está en juego es el futuro del país y somos irresponsables si hay colegios que a solo seis meses de presentar las pruebas del Icfes no han empezado a cursar asignaturas sustanciales. Eso es una gran inequidad y el responsable es el Estado. Le estamos ladrando a la Luna si hablamos de globalización, competitividad; exigimos profesionales con muchos títulos académicos y no le damos buen nivel educativo a amplias masas de nuestra población.

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