Noticias Diario Bucaramanga

Macabro hallazgo en una vía abandonada del norte de Popayán


02:47 pm 09-agosto

La víctima primero fue reportada como desaparecida y después se confirmó que estaba secuestrada.

 

El final de Julio Alberto Mosquera fue cruel: su cadáver apareció en una vía abandonada del norte de Popayán. Estaba envuelto en una capa negra de motociclista, asegurado con una cuerda verde, y en su cabeza, ubicaron una bolsa negra, aferrada con cinta.

El macabro hallazgo se dio ayer en la mañana, cuando a los integrantes de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Cabuyera les informaron de la existencia de un cadáver envuelto y amarrado sobre la entrada a la vereda Real Palacé.

Por eso, los integrantes de esta organización comunal no dudaron en comunicar esta situación a las autoridades, de ahí que arribaran patrulleros de la Policía Metropolitana de Popayán.

“Cuando los investigadores adelantaron las acciones judiciales se comprobó, a través de las prendas de vestir que portaba el cadáver, que se trataba del ciudadano Julio Alberto Mosquera, reportado primero como desaparecido ante la Fiscalía por parte de la familia. En la denuncia se indicó que esta persona, la última vez que fue vista con vida, vestía un camuflado militar o pixelado, camisa negra y botas pantaneras, las mismas prendas que aún tenía el cuerpo sin vida”, explicó el comandante encargado de la Policía en Popayán, teniente coronel Edwin Toro.

Después, y en esas labores investigativas, se comprobó que este ciudadano estaba en poder de una banda delictiva, cuyos integrantes extorsionaban a los seres queridos de Julio Alberto para su eventual liberación.

Julio Alberto Mosquera, Q.E.P.D.

“Después de la denuncia por desaparición, a los familiares les empezó a llegar una serie de mensajes donde indicaban que Julio Alberto sabía de la ubicación de un dinero, entonces debían decir eso para que esta persona recobrar la libertad o también les exigían que ellos dieran esa información o el efectivo y al ciudadano se le respetaba la vida”, agregaron por su parte funcionarios judiciales del CTI de la Fiscalía.

Este aspecto surgió luego de la primera versión dada por la esposa ante las autoridades, la cual indicaba que Julio Alberto Mosquera salió, el pasado 27 de julio del sector de Los Faroles, sur de Popayán, hacia el municipio de Suárez para realizar una serie de diligencias en este último municipio, entre ellas, la compra de gallos de pelea.

Bajo esta información, los investigadores del CTI empezaron la búsqueda de este ciudadano de 32 años de edad, la cual consistió en la publicación de su fotografía en los medios de comunicación de la región, con la esperanza de que la gente aportara información de su paradero.

Sin embargo, y con el paso de los días, las autoridades cambiaron de proceder al conocerse los chantajes que empezó a padecer los seres queridos por parte de dicha organización delictiva.

De ahí que el caso fue tratado ya como un secuestro, el cual tuvo este final trágico.

Ahora, entonces, queda por esperar que las autoridades establezcan cuál es la banda delictiva que causó este homicidio, y si es del caso, capturar a los homicidas de este ciudadano, amantes de los gallos.

 

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